Microcrédito
Es
el crédito otorgado a individuos o grupos de individuos
que necesitan una cantidad pequeña de dinero, y ha
sido un importante componente de economías locales
y rurales desde tiempos inmemoriales. La gente siempre ha
necesitado créditos para sus granjas, pequeños
negocios y emergencias familiares. Este tipo de préstamos
era -y es- otorgado por comerciantes, terratenientes e incluso
-como en el caso de Irlanda a mediados de los años
1800- por el sacerdote del pueblo. Incluso en los Estados
Unidos, en fecha tan reciente como 1946, el Bank of America
prestaba sumas muy pequeñas, desde US$ 10.-. Dado
que estas formas de crédito eran y son informales,
las condiciones del préstamo varían considerablemente
y los prestamistas inescrupulosos pueden aprovechar la situación
de necesidad de los pobres.
Existen
otras formas de crédito, como las que implementan los
mismos miembros de la comunidad en forma de planes grupales
de ahorro. Estos créditos tienen nombres distintos
en las diferentes partes del mundo (Tontín, ROSCA,
Merry-go-round), pero la idea es en general la misma: los
miembros del grupo acuerdan contribuir con una suma mensual
fija (por ej. US$ 5.-). A fin de mes una persona del grupo
toma ese dinero para usarlo según sus propias necesidades.
El mes siguiente le toca el turno a otra persona. Los créditos
no tienen por qué ser siempre en dinero. La gente ha
utilizado también el préstamo en especies desde
hace miles de años. Si se prestan dos gallinas, cuatro
meses más tarde se recibirán como pago tres
gallinas. De la misma manera, si antes de la cosecha se prestan
tres tazas de semillas, se recibirán después
de la cosecha cuatro o cinco tazas.
Desde
principios de los setenta, el proceso de asignación
de préstamos ha comenzado a ser reconocido por las
ONGs y gradualmente se ha ido transformando, hasta llegar
a ser hoy un popular movimiento que brinda servicios financieros
a los pobres y marginados. Muy pronto, ECLOF fue parte importante
e irremplazable de este movimiento. Uno de los factores que
determinaron su participación es su convicción
de que es necesario mantener el control dentro de la comunidad,
aspecto distintivo del crédito informal desde hace
miles de años. ECLOF, en sus actividades crediticias,
ha tratado siempre de mantener vigente este aspecto fundamental,
para hacer posible que la gente desarrolle su propio potencial.
El
Problema Mucha gente modesta tiene pequeñas empresas
o granjas que manejan desde hace años. Su problema
no es necesariamente la viabilidad de la empresa sino la posibilidad
de acceder a un crédito justo que les permita crecer
o cubrir el período comprendido entre dos cosechas.
Muchos de ellos se ven obligados a recurrir a prestamistas
por no poseer garantías reales y por necesitar sumas
demasiado pequeñas para interesar a un banco. Los prestamistas
pueden exigirles intereses de usura que los lleven a endeudarse
de manera que impida la devolución del dinero. Algunos
de ellos se encuentran en una situación de endeudamiento
permanente.
Y
es aquí donde aparece ECLOF. ECLOF otorga pequeños
préstamos a personas de pocos ingresos que no tienen
otra vía de acceso al crédito justo. A veces
son grupos de mujeres cuya buena fe, junto con la firma solidaria
del grupo, son aceptadas como garantía suficiente.
ECLOF
trabaja con un alto grado de autonomía local en materia
de toma de decisiones, manteniendo siempre una importante
participación de la mujer y de las organizaciones locales.
|